CONVERSACIONES CON OIHANA. Tomado de https://spanishforcamino.com/

Oihana Trojaola Anasagasti

 

Nací en Bilbao, Euskadi, en el Camino Norte a finales del año 75.

 

Viví y crecí en Venezuela por 27 años, donde realicé mi licenciatura en Administración de Empresas Turísticas y donde trabajé principalmente en el área de eventos, así como en campamentos vacacionales para niños y jóvenes entre 5 y 17 años principalmente en la zona de los Andes venezolanos.

 

Actualmente vivo en Irlanda desde hace casi catorce años y trabajo en un colegio de primaria como asistente de educación especial.

 

Es tradición de vascos caminar por el monte y recuerdo bien los domingos familiares con el bocadillo de lomo o la tortilla de patatas, así como las excursiones que hacía mi aitite (abuelo en vasco) paterno con los nietos en verano. Asistí a muchos campamentos vacacionales en Euskadi, mi primero con ocho años, una mochila al hombro con ropa y utensilios para dos semanas que recuerdo me pesaba muchísimo mientras caminamos hasta llegar al área final de acampada. Son experiencias que marcan.

 

En Caracas (Venezuela) existe el maravilloso Parque Nacional “El Ávila” y subir de excursión era algo habitual los fines de semana, unos días rutas cortas y otras durmiendo literalmente sobre las nubes a 2765m de altura en el pico Naiguatá.

 

En Irlanda las montañas son diferentes, más rocosas de lo que era habitual para mí y de menor altura pero algunas más difíciles de recorrer; son estas junto a las de la zona vasca del Camino Norte, las que me han hecho las piernas más fuertes para el Camino.

 

¿Cuándo oíste hablar del Camino por primera vez? ¿Cuándo decidiste hacerlo? 

Santiago es el Patrón de Bilbao y tenemos también Catedral de Santiago, así que el Camino del Norte lo he conocido desde pequeña y caminaba por él sin saberlo porque en ese entonces no había flechas amarillas y no recuerdo ver peregrinos.

 

 

En el año Jacobeo de 1993, una de mis guías del movimiento juvenil concepcionista, Magdalena Hung, contaba su experiencia del Camino. No recuerdo detalles pero fue la chispa que encendió la llama del Camino y busqué más información, aunque no fue hasta que dejé Venezuela en 2003 que me decidí a investigar. Fue en el 2005 que tomé la decisión de hacerlo con otra amiga vasco-venezolana de la infancia que vivía en Pamplona en aquel entonces.

 

¿Cómo fue tu primer Camino?

Mi amiga Leire y yo queríamos celebrar nuestro 30 cumpleaños de una manera especial y no encontramos mejor manera que pasar tiempo juntas peregrinando a Santiago por el Camino del Norte. Por temas laborales y de logística empezamos en junio de 2006 con unas mochilas de 60 litros y durmiendo en la tienda de campaña que llevábamos por si no encontrábamos albergues disponibles ya que en un principio hacíamos Camino los sábados y domingos. De Vilalba hasta Santiago no llevamos la tienda y dormimos entre albergues y algún hotel.

 

El Camino del Norte fue duro pero muy bonito, el ver el mar desde la montaña es algo que nos encantaba disfrutar. En agosto de 2006 me trasladé a Irlanda, así que el continuar Camino se complicó un poco más ya que debíamos coordinar nuestras vacaciones y llegamos a Santiago tres años después el 7 de Agosto de 2009. Allí dentro de la Catedral, en el Pórtico de la Gloria, mirando a Santiago y con nuestras Compostelas en mano, nos prometimos celebrar los 40 haciendo el Camino Portugués por la Costa desde Baiona.

 

Leire y Oihana

Después has hecho otros Caminos…

He hecho varios Caminos con familia, amigas del colegio y sola. Recorro etapas del Camino Norte muy a menudo sola o con amistades cuando estoy de vacaciones por Bilbao, principalmente la zona vasca, Cantabria y Asturias porque puedo acceder fácilmente.

 

El año pasado volví a recorrer sola el Camino del Norte (mi madre, un par de tíos y una prima se unieron en algunas etapas) para celebrar el décimo aniversario de mi primer Camino y en memoria de mi amiga Leire con quien hice mi primer Camino y falleció en Navidad de 2013.

 

Cuando tengo una semana de vacaciones, si puedo me gusta hacer Camino pero para terminar en Santiago, es por ello que también he recorrido el Camino inglés desde Ferrol, el Camino Portugués por la Costa desde Baiona y el portugués desde Tui en varias ocasiones.

 

Al vivir en Irlanda, también he recorrido varias rutas de peregrinación irlandesas vinculadas al Camino Inglés por las cuales los irlandeses medievales recorrían antes de navegar hasta Coruña para continuar hasta Santiago.

Además, eres voluntaria en varias organizaciones relacionadas con el Camino.

 

En 2017, David Smith (clearskiescamino) me anima a formar parte del equipo de voluntarios de Camino Society Ireland y me introduce a Bernard Lynch quien me acoge, me entrena y me guía como voluntaria de la asociación para ayudar a los peregrinos con mi experiencia.

 

En 2018, Bernard me indica que en la Oficina del Peregrino en Santiago había una plaza para hacer voluntariado con ACC (Acogida Cristiana en los Caminos de Santiago) y que buscaban preferiblemente a una persona con conocimientos y fluidez del español ya que por lo menos un 50% de los peregrinos en verano dominan esta lengua.

 

Este año también estaba en mis planes pero con las restricciones actuales de viaje por la pandemia, no creo que sea posible. Ser voluntaria para la Oficina del Peregrino es toda una experiencia que hay que vivirla para entenderla. La empatía peregrina para dar acogida es muy importante, es por ello que es requisito para ser voluntario el haber realizado el Camino. La mayoría de las vivencias son muy gratificantes y emotivas aunque algunas veces, el trato recibido por parte de una minoría de peregrinos deja mucho que desear.

 

Como voluntario te comprometes a dos semanas, trabajando seis horas diarias (muchas veces más por el tema de ayudar lo más que puedes) por seis días a la semana librando uno. Recibes alojamiento, que compartes con más voluntarios que se convierten en tu familia por catorce días. El resto va por cuenta del voluntario (traslado y manutención).

Los voluntarios son fáciles de identificar: siempre o casi siempre llevan la camiseta azul del uniforme de ACC que tiene media concha blanca.

Puedes…

 

  • ayudar en los mostradores dando acogida y escribiendo Compostelas,
  • dar la bienvenida y acoger en la fila,
  • ayudar en Monte de Gozo ofreciendo información de la oficina del peregrino o de Santiago y revisando las credenciales al poner el sello para recordar de completar la información personal. Este detalle agiliza el proceso y el tiempo de espera para solicitar la Compostela cuando el peregrino llega cansado y el cuerpo no aguanta más,

 

… entre muchas otras cosas que según las habilidades de cada voluntario.

 

¿Crees que tus Caminos habrían sido diferentes si no supieses hablar nada de español?

Por supuesto, el dominar el idioma mayoritario del país es una gran ventaja, sobre todo cuando pasas por poblaciones o caseríos donde no saben otro.

 

En las grandes ciudades quizás es más fácil conseguir entenderse en inglés, francés o italiano pero por experiencia propia, muchas veces las traducciones no son correctas o hablando se mal interpretan y provocan confusión y enfados. Por ejemplo no es lo mismo decir “estoy cansada” que “casada”; son un par de palabras típicas que escucho a menudo y según el contexto puedo sacar la conclusión pero a veces vuelve loco a quien recibe para dar alojamiento y te ofrece un tipo de habitación o de cama disponible.

 

Yo he ayudado a muchos peregrinos o gente local haciendo de intérprete si me doy cuenta que no se están entendiendo o me piden ayuda. El dominio del idioma facilita a aprender más de la cultura a lo largo del Camino y a crear nuevas amistades.

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