En nuestra Eusko Etxea de Caracas hace 7 años (2011)

Excursión al Paurario (Morro Mayor). San Juan de Los Morros. Guarico. 29/09/2012

El día 29 después de varios días de preparativos informando a todos los interesados las características de la excursión y que debían llevar y como debían actuar en la misma, nos comenzamos a encontrar en diversos puntos de Caracas desde muy temprano en la mañana (5:30 a.m.), desde donde nos desplazamos junto a los dos Guías profesionales, Eduardo Rojas “El Chino” y Rainer Bostelmann, hasta el Km. 57 de la Autopista Regional del Centro, vía Maracay, en la Arepera – Restaurant el paradero de Paramacay, donde nos reunimos todos los que íbamos desde Caracas, algunos desayunaron con sus respectivas arepas, sin quejarse de la gran cola de personas que había para pagar en la única caja de pago.

Antes de las 8:00 a.m. ya todos reunidos y desayunados, seguimos camino hacia San Juan de los Morros, capital del estado Guárico, en la vía nos desviamos para hacer una pequeña parada en el sitio histórico de La Puerta, donde en la época de la Guerra de Independencia se gestaron tres grandes batallas (03/02/1814, 15/06/1814 y 16/03/1818) ninguna con victoria para los patriotas venezolanos, ejércitos que prácticamente fueron aniquilados por las tropas realistas en cada batalla. En ese lugar, en el año de 1901, el General Juan Vicente Gómez derrota las fuerzas de la revolución liberadora. Allí, mandó a construir un monumento en forma de puerta en el año 1926, para conmemorar las Batallas allí libradas.

Después de esta pequeña parada seguimos hacia nuestro destino, el Monumento Natural Arístides Rojas, donde se encuentran los Morros de San Juan, dejando los vehículos en casa de un campesino del lugar, desde donde seguimos a pie para realizar la larga caminata en ascenso hacia la Base del Paurario, llamado así el Morro Mayor por los indígenas, esta caminata entre la espesa vegetación inicial, así como en la sabana propia de la zona fue bastante agradable ya que el clima fue bastante benigno no presentándose altas temperaturas.

Después de la larga caminata llegamos a la primera de las 21 escaleras que trepan por las paredes de estas hermosas formaciones geológicas de origen caliza arrecifal de 80 millones de años.

Poco a poco y en orden y con algunas paradas para admirar el hermoso paisaje fuimos ascendiendo las escaleras con sus escalones, algunos no muy santos, hasta llegar a la cima del Paurario (1.060 m.s.n.m.) donde llegamos al Faro de la cima.

Como dato curioso podemos mencionar que en la historia del Faro, a principio de 1929, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) había contratado los servicios de un alpinista suizo para que escalara el Morro Mayor y trazara una ruta que permitiera construir, en su cima, un faro para orientar a la incipiente aviación venezolana en su ruta hacia Maracay, donde ya funcionaba uno, y como no diera resultado la tal persona y debido a la premura manifiesta del Gral. Gómez de inaugurar el faro lo antes posible, sucedió que el Ingeniero Carlos Blaschitz, recién nombrado cónsul de Austria en Venezuela, entre los papeles presentados al gobierno, mencionaba, entre otras cosas, que era alpinista, por lo que fue llamado por el MOP para informarle el proyecto del faro, y después de cruzar ideas sobre el caso, hicieron el convenio de que si lograba la cima del gran Morro al término de la distancia, le asignarían la construcción, pero con la condición de que quedase terminado y emitiendo luz el 24 de junio de aquel año, día de San Juan y onomástico del Gral. Gómez y el 108 aniversario de la Batalla de Carabobo”.

El propio Blaschitz en sus memorias dice: “Así, después de intensivas pruebas, llegó la noche del 24 de junio con la obra completamente lista. En la cumbre se encontraba conmigo, aparte de algunos obreros que permanecían vigilantes, el Ingeniero Rosenfed de la General Electric, y quien estaba atento al funcionamiento de la instalación eléctrica… A las 8 p.m., hora convenida con el señor Ministro, insertamos el interruptor y el potente Faro mandó su majestuosa luz hacia la lejanía…” (sic).

Siguiendo con nuestra excursión, luego de un sabroso almuerzo en la cima y de disfrutar de las hermosas vistas que abarcaban el estado Guárico y parte del estado Aragua, partimos en la no menos difícil bajada, donde tuvimos que enfrentarnos a los resbaloso del terreno y la humedad en el área de las escaleras, lo que ocasiono una que otra espectacular pirueta de los excursionistas. Al llegar a los vehículos nos refrescamos, conversamos de lo hermoso del paseo, el buen clima y el excelente grupo.

Desde ya comenzamos a planificar otros paseos para este el Grupo de Excursionismo de Eusko Etxea de Caracas.

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