El origen de los vascos

El origen de los vascos fue uno de los grandes misterios antropológicos de los siglos XIX y XX, que fue investigado por relevantes científicos pero concuerdo con la opinión de Paolo Francalacci (Director del Laboratorio de Genética Evolutiva de la Universidad de Sassari): “La formación de un pueblo solo puede ser plenamente entendida por medio de una integración de datos antropológicos, lingüísticos, arqueológicos y genéticos.”
El origen de los vascos

El origen de los vascos

Por: Odón Ulibarrena

 

 

Centramos nuestro enfoque en dos “secretos” de singular importancia: el Origen de los Vascos y la Razón de no haber sido exterminados ni asimilados por la Civilización Indoeuropea.

El origen de los vascos fue uno de los grandes misterios antropológicos de los siglos XIX y XX, que fue investigado por relevantes científicos pero concuerdo con la opinión de Paolo Francalacci (Director del Laboratorio de Genética Evolutiva de la Universidad de Sassari): “La formación de un pueblo solo puede ser plenamente entendida por medio de una integración de datos antropológicos, lingüísticos, arqueológicos y genéticos.”

La mitología hebrea centraba los orígenes de la Humanidad en el Paraíso Terrenal, originando la teoría migracionista que concluyó en explicaciones tan diversas como que los Vascos eran hijos de Tubal, supervivientes de la Atlántida, que vinieron de los Urales o del norte de África, pues todo el mundo tenía que proceder del mitológico Edén hebreo.

orígenes
El árbol de los idiomas por Minna Sundberg

Existen diversos elementos que nos ayudan a identificar el origen de los vascos como lo son:

El Euskara

La Fisionomía

La Serología

La Biogenética

La Cultura

El Humanismo: Gizabide

Los Megalitos

Gizabidea

 

El Euskara

La Lingüística comenzó a iluminar el panorama en el siglo XIX. Expertos de la talla de Humboldt determinaron que la lengua vasca, el Euskara, no es de origen Indoeuropeo. La concordancia de fonemas con idiomas como el sardo, el proto turco y el armenio, así como la existencia de cientos de nombres de montes, peñas, ríos y poblaciones en el Viejo Continente, parece deberse a la existencia de un idioma europeo anterior a las invasiones Arias. En opinión de especialistas contemporáneos como Martin Haspelmath, Elisabeth Hamel y Larry Trask, el Euskara sería el único superviviente de aquel idioma común europeo.

La concordancia de fonemas con idiomas como el sardo, el proto turco y el armenio, así como la existencia de cientos de nombres de montes, peñas, ríos y poblaciones en el Viejo Continente, parece deberse a la existencia de un idioma europeo anterior a las invasiones Arias.

Theo Venneman, que desarrolló su vida profesional en la Universidad de Múnich desde 1974 hasta 2005 y también fue profesor en las de Salzburgo, Libre de Berlín y Estatal de Nueva York; preguntado  acerca del origen del Euskara, respondió: “Todas las lenguas tienen su origen en algún lado, muchas veces no sabemos dónde. Pero en la época que tratamos aquí, el euskara no había venido de ninguna parte, ya estaba aquí cuando llegaron las demás lenguas. Bajo este concepto el euskara es la lengua más antigua de Europa. Todas las otras lenguas son idiomas de extranjeros que vinieron del Este y que fueron tan influyentes, que pudieron imponer sus lenguas a los habitantes primitivos.” 

 

La Fisionomía

Los Tres Tristes Trogloditas
Los hallazgos arqueológicos desacreditaron la Teoría Migracionista por completo hasta el punto de que “Los Tres Tristes Trogloditas”, grupo arqueológico formado por Aranzadi, Eguren y Barandiarán, abrió una nueva línea de investigación, según la cual, los Vascos no hubiesen venido de ningún lugar sino que habrían vivido siempre en su país.

En el año 1928, José Miguel de Barandiarán y Telesforo de Aranzadi iniciaron excavaciones arqueológicas en la cueva de Urtiaga, cercana a Deba en Gipuzkoa,  abriendo una nueva línea de investigación que desacreditaba la Teoría Migracionista. Las conclusiones de las investigaciones se sustentan en las mediciones de la base occipital del cráneo, denominada “Basión”, que en el caso de los Vascos va hacia el interior y en el resto de los europeos hacia el exterior, produciendo un abultamiento de la frente y un retraimiento de la barbilla.

Barandiarán lo explicó de este modo: “Estos datos nos sugirieron la idea de que el tipo vasco es resultado de la evolución local del hombre de Cro Magnon, operada desde el final del Paleolítico, cuando el clima, la alimentación y los modos de vida experimentaban honda transformación en toda Europa.”

El arqueólogo Jesús Altuna nos dice que el ser humano empieza a cambiar de aspecto en el Aziliense (10.000 a 8.000 a.C.), primer periodo de lo que se denomina Mesolítico: “Esto ha podido ser conocido mediante la serie de cráneos hallados en la cueva de Urtiaga. El cráneo más antiguo, perteneciente al Magdaleniense final, es del tipo de Cro-Magnon, pero muestra un comienzo de evolución hacia el tipo vasco. Los cráneos hallados en el nivel Aziliense de esta misma cueva son intermedios entre el tipo Cro-Magnon y el vasco”.

No solo fui alumno de don José Miguel de Barandiarán en la Universidad del Opus Dei de Pamplona sino que me honró con su amistad y fuimos colaboradores en la Sociedad de Estudios Vascos y el Grupo Etniker de Investigación Etnográfica de Navarra.

La Serología

La nueva línea de investigación fue consolidándose con los aportes de nuevas ciencias como la Serología, que constató entre los Vascos una frecuencia muy alta del factor RH negativo y el grupo sanguíneo O.

La Biogenética

La Biogenética hizo y sigue haciendo aportes relevantes que consolidan la opinión científica mayoritaria respecto al origen de los Vascos en la cordillera Pirenaica.

Existen dos cromosomas que no se mezclan con los demás. Uno de ellos es un pequeñísimo filamento circular situado en un orgánulo de la célula, la mitocondria, que se hereda de madres a hijas. El otro es el cromosoma Y, aportado por el sexo masculino, el cual no está presente en las mujeres. Este cromosoma se transmite de padres a hijos, con un mecanismo similar al indicador de carácter cultural: el apellido. El cromosoma Y no se mezcla con el componente femenino manteniéndose sin cambios a través de las generaciones, a menos que sea modificado por mutaciones; las cuales, continuando con la analogía, son como los errores de transcripción que hacen diferente un apellido pero no ocultan que está emparentado con el original. Agerre-Guerra; Lakotza-La Cosa, Etxebeher-Javier, etc.

El apellido nos permite rastrear el origen de nuestra línea paterna hasta no más de unos cuantos siglos, pero puede conducirnos a errores graves, ya que, por ejemplo, muchos esclavos adoptaron el nombre de sus dueños cuando fueron libertados. Tal es el caso de dos venezolanos famosos, el pintor Vladimir Zabaleta y el político Aristóbulo Isturiz, fenotipos negroides o afro descendientes (denominación oficial en la Venezuela actual).

Para el cromosoma Y no hay límite de tiempo. Por esta razón es un excelente trazador, particularmente adecuado para contar la historia de las migraciones y de los contactos entre pueblos, siendo capaz de llegar a la más lejana prehistoria.

El haplotipo de ADN mitocondrial denominado U5 desarrolló variantes como U8a propia del País Vasco, el cual se considera de origen prehistórico, al igual que el J, también frecuente en la población vasca. Por otra parte, el haplotipo V que se encuentra actualmente entre los lapones y algunos eúskaros, procede de poblaciones europeas prehistóricas. En todo caso, el haplotipo del cromosoma Y denominado R1b, que se originó durante la última glaciación, hace por lo menos 18.500 años, actualmente es común entre la población europea y es más frecuente en el País Vasco(91%), Gales (89%) e Irlanda(81%).

Sabemos que los primeros humanos modernos (Homo sapiens) están presentes en Europa desde hace unos 45.000 años. La glaciación les obligó a retirarse a zonas donde existían recursos naturales y un clima propicios para el desarrollo de la vida. Los dos refugios más importantes fueron las penínsulas balcánica e ibérica. Cuando se retiraron los hielos, Europa central y septentrional fue repoblada desde aquellos refugios glaciales.

La actual población R1b del occidente de Europa descendería de la que pobló aquel refugio climático en la Península Ibérica donde habría surgido el haplogrupo R1b1c Durante la Oscilación de Allerød, hace unos 12.000 años, descendientes de esta población habrían recolonizado Europa occidental. La rara variedad R1b1c4 (R1b1b2a2c) ha sido encontrada casi siempre entre los eúskaros, tanto en la zona bajo dominio francés como en la que está bajo dominio español. La variedad R1b1c6 (R1b1b2a2d) registra una frecuencia alta entre los Vascos, 19%.

El ADN

Luigi Luca Cavalli-Sforza, fue el precursor en la lectura de la evolución humana mediante las moléculas celulares. Analizando proteínas de los grupos sanguíneos de diversas poblaciones del mundo determinó con cierto grado de aproximación el árbol genealógico humano. Los posteriores análisis con técnicas más sofisticadas y ADN confirmaron sus cálculos. Luego vendrían los trabajos de su equipo en la Universidad de Stanford con el ADN del desparejado cromosoma masculino Y, mientras en Berkeley el equipo de Allan Wilson localizaba a la denominada Eva mitocondrial.

Cavalli-Sforza estudió también la evolución cultural y las relaciones existentes entre los genes, los idiomas y los pueblos. Los genes parecían acompañar a las lenguas o viceversa. Allá dónde había fronteras lingüísticas generalmente las había también genéticas. En su opinión: “Cabe destacar que la región que mejor podría representar a los descendientes de los primeros europeos de la época en que llegaron los neolíticos es la de los vascos. Este pueblo habla una lengua muy distinta de la de la mayoría de las poblaciones europeas, que pertenecen a la familia llamada indoeuropea. La hipótesis ya había sido sugerida en los trabajos de Etcheverry, Mourant y Ruffié, publicados en las décadas de 1940 y 1950. Nuestro análisis está totalmente de acuerdo con esa suposición, y revela que es bastante probable que los vascos desciendan directamente de los paleolíticos (y de sus sucesores mesolíticos) que vivían en el suroeste de Francia y el norte de España antes de la llegada de los neolíticos.

Steffen Openheimer, director del departamento de Biología Molecular de la universidad de Oxford, Inglaterra, basándose en muestras de ADN analizadas en 10.000 personas, afirmó en el año 2006: “En el fondo, esta es una historia muy sencilla, porque los hombres hacen lo mismo que los animales y las plantas: durante las glaciaciones bajan al Sur y cuando los períodos glaciares cesan, vuelven a subir al Norte. Durante la última gran glaciación, los principales refugios fueron la región vasca, Italia, los Balcanes, Moldavia y Ucrania. Cuando los hielos comenzaron a remitir, hace unos 15.000 años, tal como hicieron los animales y las plantas, también los cazadores y recolectores de la época comenzaron las migraciones hacia el Norte.

Desde Ucrania se dirigieron hacia Rusia, desde los Balcanes subieron el Danubio, desde el País Vasco fueron remontando la costa atlántica y se dirigieron hacia Francia y las Islas Británicas (…) teniendo en cuenta la totalidad de la población de las islas británicas, el 75% tiene sus orígenes en la población procedente de la región vasca, cifra que se eleva al 90% en el caso de Irlanda y desciende hasta los dos tercios si la referencia es Inglaterra. La huella genética vasca es también relevante en Francia pero, si cruzas el canal crece enormemente. La imagen genética de esas personas que remontaron la costa atlántica está mejor conservada en las islas, porque cuando el nivel del mar subió las convirtió en una especie de cápsulas del tiempo de aquella migración inicial (…)  en las décadas de 1940 y 50, Mourant y Watkins presentaron trabajos genéticos al respecto. Ellos sugerían algo parecido, aunque centrándose en los grupos sanguíneos. Así que, concluimos que la población de Europa occidental es muy antigua y no ha cambiado demasiado. Y sin lugar a dudas, es infinitamente anterior a la llegada de los celtas y a la invasión anglosajona. El profesor Venneman, que es lingüista, defiende que el idioma principal de aquella Europa occidental era un proto vasco, el antepasado de vuestro euskera actual (…)En el trabajo de Rosser, la población más cercana a los vascos está en Cornwall, seguido de cerca por el País de Gales, Irlanda, Escocia, Inglaterra, España, Bélgica, Portugal y el norte de Francia.”

By Cadenas2008 [Public domain], from Wikimedia Commons
A las mismas conclusiones han llegado investigadores contemporáneos de la talla de David Goldstein del University College de Londres y Dan Bradley del Trinity College de Dublin.

El genetista Spencer Wells, director del proyecto genográfico de National Geographics concluye que genéticamente los vascos son indistinguibles del resto de los Iberos.  Hecho confirmado por el investigador de la Universidad Pompeu Fabras de Barcelona, Jaume Bertran Petit.

El 6 de marzo de 2012, National Geografic publicó un estudio más preciso en el que afirma que el patrón genético vasco tiene peculiaridades locales y que es anterior a la llegada de la agricultura a la península ibérica. El estudio, publicado en el American Journal of Human Genetics fue dirigido por Lluis Quintana-Murci, investigador principal del centro regional de Europa occidental del proyecto Genographic.

Las conclusiones publicadas por investigadores del famosísimo yacimiento de Atapuerca, basadas en el ADN nuclear, van en la misma dirección, haciendo hincapié en aspectos genéticos de otras poblaciones que los Vascos no poseen.

Sin embargo, la Biogenética sostiene que más del 99% del ADN es compartido por todos los seres humanos y que la pequeña fracción que nos diferencia es producto de las llamadas mutaciones.

 

 ¿Cómo se producen estas mutaciones? ¿Existe la raza vasca?

Don José Miguel Barandiarán negaba este aserto. Existe un fenotipo peculiar eúskaro pero Raza es un concepto cultural. Existen los Tuaregs (los hombres azules del Sahara) sin duda alguna, pero los hay de fenotipos diferentes. Algo similar ocurre con los hebreos, quechuas, mayas y gitanos. Clima, topografía, medio ambiente, factores imprevistos como terremotos, epidemias, volcanes, inundaciones, guerras, etc., además de factores biológicos como la alimentación influyen en el Pueblo Vasco como en cualquier otro grupo humano.

La Cultura

Lo realmente decisivo es la Cultura.

Esta es la conclusión del famoso etólogo y sociobiólogo Richard Dawkins, principal responsable de la Teoría del Gen Recesivo: “…  para una comprensión del hombre moderno se debe descartar al gen como única base de nuestras ideas sobre la evolución, también estaría la cultura; el Darwinismo es una teoría demasiado amplia como para ser confinada en el estrecho contexto del gen. La cultura actúa como un replicador que se instaura en el cerebro y persiste generación tras generación parasitándolo”.

En palabras de José María Basabe, reconocido como el mejor especialista en biogenética vasca del siglo XX y a quién pude tratar en reuniones de la sección de Etnografía de la Sociedad de Estudios Vascos, “…  la actividad del grupo en el espacio y en el tiempo; miles de años de actividad recolectora y cazadora, unos diez milenios de vida agrícola y ganadera, y unos pocos siglos de tecnología industrial y urbanización. El escenario que enmarca esta dinámica  integra un conjunto de ambientes; el geográfico que interviene en la plasmación del biotipo, el nutrimental que repercute en el tamaño de la población, el bio demográfico que condiciona el crecimiento y pervivencia del grupo y el cultural que controla todos los anteriores incluido el hombre mismo.”

Iñaki Larrea Arrutia – Boda Vasca

¿Podemos hablar de Cultura Europea? No solo podemos sino que debemos hablar de Cultura Europea desde el punto de vista Etnológico porque puede complementar los aportes científicos que hemos mencionado.

La Etnología es la ciencia dedicada al estudio de las Etnias o Pueblos. Como Etnia entendemos a un grupo humano que tiene la misma cultura. CULTURA es el conjunto de respuestas a los Problemas que plantea la Vida: Cómo me alimentaré, cómo me protegeré de las inclemencias climáticas, cómo aprovecharé los recursos naturales, cómo me relacionaré con otros seres, etc. Así pues, Cultura es mucho más que arte, gastronomía o moda.

Los problemas que la Vida nos plantea son de dos tipos: Comunes y Esenciales. Al igual que las rocas, líquidos y gases el ser humano está sujeto a leyes como la gravedad. Al igual que los vegetales, tiene que resolver cómo alimentarse y reproducirse. Necesita conocer su entorno, relacionarse con los de su especie; comprender la Naturaleza, crear medios de comunicación y vínculos sociales como la mayoría de los animales.

Sin embargo, los Problemas Esenciales son aquellos que solamente el ser humano se plantea: Qué soy; de dónde provengo; qué haré con mi vida. Don José Miguel de Barandiarán decía en 1977: “Ahora, ¿no tendrá el Hombre algún Problema que le es característico, suyo, del Hombre?

Don José Miguel de Barandiarán

Cuando ya llega a cierta edad, piensa; ¿y yo mismo qué soy? Esa es la cosa que no les he explicado. Ese es un Elemento de Cultura que es característicamente humano, por lo tanto es propiamente la CULTURA. Así, La Cultura de verdad es la solución que se dé a esos Problemas: QUE SOY YO, PARA QUÉ SOY YO, CUAL ES MI DESTINO. La solución que se dé a esos Problemas es lo que se llama Humanismo.

Ahora… Tenemos que saber cuál ha sido la solución dada por el Pueblo Vasco a ese Problema, “qué soy yo”. Generalmente, aún ahora, la gente cuando ocurre cualquier accidente o enfermedad o muerte, o en fin, alguna cosa inesperada; inmediatamente, de manera espontánea, suelen decir en vascuence: “ez gara gure baitan”, que significa: no dependemos de nosotros mismos, sino de Otro que nos trasciende.

Reconocer que nosotros dependemos de algo que nos trasciende, eso ya es una religión; a eso se llama Religión. Todo lo demás que son, por ejemplo, una cantidad de símbolos y ritos y demás; son precisamente para recordar ese pensamiento: no son Religión, sino eso, símbolos.

Pero como el Hombre no es solamente inteligencia sino también es Voluntad Libre, pues también tiene que estar ligado en cuanto a la voluntad y la forma de estar ligado en cuanto a la Voluntad es El Amor. De modo que entonces, si nosotros dependemos de Él, nosotros debemos quererle a Él; y querer a cuantos Él quiere. Por lo tanto querer a nuestros semejantes. De modo que, la cosa práctica que se deduce de ese reconocimiento de algo que nos sobrepasa es el amor a Él y a cuantos Él ama, por lo tanto a nuestros semejantes. Por eso, según esto, el aglutinante social, de la vida social humana; el aglutinante, la base de la vida social humana, en este caso, es el Amor Mutuo.

Por lo tanto, el Humanismo Vasco ha tenido como base, por de pronto, una base, ha tenido eso: el Amor Mutuo. De modo que sin Amor Mutuo no se comprende que pueda haber Justicia; porque, desde luego, si no hay Amor, ya empezamos por faltar internamente a la Justicia; internamente al Respeto Mutuo. De modo que, para que haya Respeto, o sea, Justicia, Respeto Mutuo, tiene que haber, en el fondo, tiene que haber Amor Mutuo.

Un último dato a tener muy en cuenta. Los vascos han tenido como objetivo vital ser Personas Buenas. Nacemos seres humanos con una carga genética y nos desarrollamos en un entorno cultural pero; ¿cómo logramos ser Personas? Don José Miguel de Barandiarán decía: “La Libertad; la Inteligencia y la Voluntad, están en nosotros. La Persona que tiene que hacerse somos nosotros. ¿Y cuándo llegamos a ser Personas?….. ¿Cuándo somos propiamente Personas? Cuando damos solución a los Problemas Típicamente Humanos; que son “Qué soy” y “Cual es mi destino”… Entonces empezamos a ser Personas.

 La Persona se es por lo tanto, cuando uno realiza esas tres cosas. Primero: pensar “Qué somos” y “Cual es nuestro destino”. Segundo: pensar, conforme a ese Pensamiento y a ese Destino, “Cual debe ser nuestro comportamiento”; o sea, sacar el Plan, hacer un Propósito. Y tercero: conforme a ese Plan y a ese Propósito, realizar nuestra conducta. Ese es el tercero y lo más importante. Esas tres actitudes constituyen lo que se llama la Persona Humana. Donde no existe eso, se es Cosa; no se es Persona.

El Origen de los Vascos y El Humanismo: Gizabide

El otro día estuvimos hablando, como digo, acerca del tema; del Humanismo, que en Euskara se llama Gizabide; pero Gizabide significa Camino del Hombre. Camino que debe seguir el Hombre. Camino Humano; o sea, qué dirección ha de tener el comportamiento del Hombre. Eso es el Gizabide: Humanismo. Literalmente significa eso.

De modo que Gizabidea, el Humanismo, es lo más importante del Ser Humano. Desde el punto de vista de la Etnología es su filamento mitocondrial, su cromosoma Y griega, su trazador de ADN nuclear. El gran problema es que no se fosiliza ni se transmite genéticamente.

Sin embargo, persisten reflejos significativos en el Idioma y las obras de Arte.  Analizando herramientas, bajo relieves, grabados,  esculturas y pinturas (las cuales, por cierto, son de calidad excepcional) podemos remontarnos a unos 45.000 años.

El Arte Paleolítico demuestra la existencia de una Cultura Europea muy desarrollada. Analizando la Pintura del periodo Magdaleniense (20.000-8.000 a C) conviene tener en cuenta que no existe fuera de Europa. Mejor dicho, por ahora no tenemos constancia de que exista en otros continentes. Las características homogéneas de dicha expresión artística, indican que pertenecen a una misma Cultura, cuyo epicentro estuvo en la cordillera Pirenaica,  ya que es ahí donde radican la mayor parte de los hallazgos. Se han localizado 145 en el norte de “España”; 160 en el sur de “Francia”; 6 en “Italia”;  3 en “Portugal” y 3 en “Rusia”. Así pues, de 317 yacimientos europeos, 305 están en el sur oeste del continente, en una zona geográfica que se corresponde con el área histórica vasca del siglo VIII, delimitada al norte por el río Garona y al sur por el rio Ebro.

La Cultura Europea siguió evolucionando hasta llegar a la extraordinaria Cultura Megalítica, cuyo mayor avance artístico fue la invención de un nuevo Arte: la Arquitectura. Su presencia en los cinco continentes da fe de su vitalidad. Las extraordinarias obras arquitectónicas evidencian la solidez social y conviene tener presente que aquellas construcciones se hicieron para el descanso eterno de seres humanos. Realizar tanto trabajo para no tener ningún beneficio material demuestra el vigor del Humanismo de aquella Cultura.

Los Megalitos

Los mejores Dólmenes, Túmulos, Cromlechs y Menhires no están en el actual País Vasco pero, a diferencia del resto del mundo, permanecieron vivos en la Cultura Popular, tal y como recopiló don José Miguel de Barandiarán. De hecho, su primera prospección arqueológica se debió a una leyenda de su pueblo natal, Ataún, según la cual, en Jentilbaratza estaban enterrados seres humanos llamados Jentillak. Empezó su exploración y al encontrar restos humanos, decidió tomar contacto con un sabio, don Telesforo de Aranzadi, catedrático de Antropología Física de la Universidad de Barcelona.

En uno de los dólmenes de la sierra de Aralar, llamado Jentillarria, decidieron sepultarse los últimos Jentillak. Según esta leyenda, estaban jugando a pelota de punta a punta de la sierra cuando vieron aparecer en el cielo una nube luminosa. Preguntaron al más anciano y después de observar el fenómeno les dijo: “Kixmi jaio da. Bukatu da gure mundua ta agertu da zakurreena” (ha nacido Kixmi -nombre que daban a Jesucristo-. Ha terminado nuestra época y ha surgido la de los perros) pidiendo a continuación que lo sepultasen en Jentillaría. Los demás Jentillak siguieron su ejemplo. Las excavaciones arqueológicas en dicho dolmen descubrieron muchas osamentas humanas.

Los Cromlechs europeos más famosos son los de Stonehenge en Inglaterra y Carnac en Francia pero en el País Vasco hay muchos, localizados en zonas de pastoreo que son conocidos como Harrespillak, Trikuarriak, Mairubaratzak, etc. Se han catalogado más de 1.500 megalitos en el País Vasco actual y las dataciones mediante carbono 14 le permitieron comprobar a Jacques Blot que algunos seguían siendo utilizados en la Edad Media. Sin embargo, la costumbre de hacer ofrendas a los Antepasados mediante piedras fue mantenida por los Artzainak-Pastores hasta el siglo XX. Nos conviene tener en cuenta que Ar’zaina significa Protector de Animales y que a los Antepasados se les denomina Arbasoak, es decir, Habitantes del Bosque.

Muchos de los Menhires del actual País Vasco, según su tradición oral, fueron lanzados contra los humanos por Jentillak, Mairuak y personajes como Sansón o Roldan. Aunque están ubicados en zonas pastoriles, los arqueólogos sostienen opiniones diversas respecto a su funcionalidad.

Necrópolis de Argiñeta – http://estelasvascas-pz.blogspot.com/

Sin embargo, las estelas funerarias parecen ser la continuación de dichos monumentos megalíticos. En resumen, analizando las obras de arte, constatamos en la cordillera Pirenaica una evolución cultural desde el Paleolítico Superior hasta nuestros días con un componente humanístico de primer nivel.

Debemos ser conscientes de que la evolución de los seres humanos logró sociedades extraordinarias, que no solo fueron capaces de levantar asombrosos dólmenes, túmulos, cromlechs y menhires, sino que pudieron construir poblaciones de miles de habitantes como las de Göbekli Tepec, Çatalhöyük y Nevali Çori en Anatolia (Turquía), las cuales se remontan a 9.000 años antes de Cristo.

En las islas de Creta y Malta podemos ver el esplendor artístico alcanzado en el Mediterráneo unos 2.500 años antes de Cristo. Cientos de yacimientos en la cuenca del Danubio con miles de estatuillas femeninas y ajuares homogéneos  exentos de vestigios militaristas, le permitieron definir a Marija Gimbutas “el carácter pacífico de esos Pueblos Amantes del Arte de la Europa antigua, y de la sociedad que la destruyó; los invasores Kurganes indo-europeos.”

La Península Ibérica formó parte de aquella evolución exenta de motivación guerrera puesto que los ajuares de los enterramientos más antiguos carecen de objetos de guerra. Conviene distinguir instrumentos de caza y armas de guerra. El área geográfica de la llamada Cultura del Vaso Campaniforme evidencia el vigor y dinamismo de aquella pujante sociedad, que no solo dominaba todas las artes sino que poseía idioma y escritura propios. Un idioma, por cierto, muy relacionado con el Euskara contemporáneo.

El ser Humano evolucionaba bien; aprovechaba los recursos naturales; creaba nuevas alternativas económicas como la ganadería y la agricultura; inventaba tecnologías como la metalurgia y la cerámica; desarrollaba medios de comunicación escritos, colonizaba extensas áreas geográficas, tenía un profundo respeto por los Antepasados y su capacidad artística demuestra una sensibilidad humanista muy loable. ¿Quiere decir esto que no existían gentes de mal vivir? ¿Qué no existían ladrones, mentirosos, abusadores, vagos o violentos en aquella Europa Original? No tengo la menor duda de que sí existirían, pero los ajuares arqueológicos inducen a pensar que eran minoritarios hasta la llegada de fenicios y griegos. Esto es lo que los antropólogos podemos ver en los mal llamados Pueblos Primitivos actuales.

Es muy importante que lo  tengamos en cuenta porque aquella Evolución Humanista fue interceptada hacia el cuarto milenio antes de Cristo por la Cultura de los Kurganes, pueblos cazadores y recolectores que prefirieron convertirse en saqueadores. ¿Qué pensaríamos de abejas que optasen por robar el polen a otras en vez de recolectar el suyo?

El término kurgán proviene de la palabra rusa (de origen proto turco) que designa un enterramiento provisto de un túmulo, debajo del cual está la cámara funeraria, normalmente construida en madera. El kurgán más asombroso es el mausoleo del emperador chino Qin Shi Huang, que tiene 350 metros cuadrados de base por 75 de alto y está enclavado en un área de 56 kilómetros cuadrados. Contiene unas 7.000 estatuas de soldados, funcionarios y caballos, a tamaño natural, construidas en terracota y policromadas, con numerosas armas reales.  

Las pirámides de Mesopotamia, Egipto y América son variantes de kurganes.

De las estepas de Rusia e Irán, cuna de los Arios, salieron hordas con otra concepción de la Vida, una concepción que no estuvo ni está basada en el Amor sino en el Terror: sometimiento o exterminio eran las únicas alternativas que ofrecían.  Polis en griego y Civitat en latín, significan ciudad pero el concepto social de Atenas, Roma y Cartago era muy diferente al de Çatalhüyük, Creta o Iberia.

Concepto definido por Aristóteles en el capítulo 3º de su obra más famosa, “La República”: “La Guerra es un medio de adquisición natural que comprende la caza de animales y de hombres, que nacidos para la esclavitud se niegan a obedecer”.

Este pensamiento humanoide no era original del afamado filósofo macedonio ya que fue común a civilizaciones americanas tan famosas como las de los aztecas, mayas e incas. Y de la misma opinión eran aborígenes norteamericanos como los Comanches de las Grandes Praderas o los K’ariña suramericanos, cuya frase identitaria sigue siendo: “Anna K’arinna rote” (solo los Kariña somos seres humanos).

¿A qué conduce dicho pensamiento?

“Arro” en vasco significa orgulloso pero también violento. “Txo” es un diminutivo cariñoso que también tiene connotación peyorativa, por eso se llama Jauntxo al varón  indigno, humanísticamente hablando. En venezolano se dice que a un “arrecho” le sale otro más arrecho.

Las “poderosas” civilizaciones mayas, incas y aztecas estaban sustentadas en la Guerra sin embargo los españoles las erradicaron. Lope de Agirre  (1510-1561), un vasco nacido en el barrio Araoz de Oñate, uno de los feudos vascos por excelencia, predicaba con el ejemplo el fundamento de la expansión europea: “Dios hizo el cielo para quién lo ganase y la tierra para quién más pudiese”. Uno de sus contemporáneos, Carvajal el Demonio de los Andes, animaba a su mentor, Pizarro, para que tomase lo que le correspondía conforme a los cauces legales de la Guerra que Felipe II de Castilla había vulnerado: “Todo reino conquistado por la fuerza el tiempo lo hace legítimo y esté tranquila vuesa merced porque nadie que ostentó el título de rey fue tratado de traidor”.

Los españoles también combatieron a los pueblos americanos culturizados matando a miles; exterminándolos de islas como Cuba, Bonaire, Jamaica, Santo Domingo, Curazao, etc pero todavía sobreviven muchos aborígenes americanos. Las civilizaciones fueron exterminadas pero los Pueblos culturizados siguen existiendo. Tomemos buena nota de ello. Por la cuenta que nos trae, tomemos buena nota de ello.

Gizabidea

Estudiando el origen de los vascos a través del Gizabidea, utilizado como trazador etnológico, nos demuestra que en la implantación de los Kurganes en Europa, el factor cultural tuvo más importancia que el genético. Por ejemplo, analizando el Bronce de Ascoli, que es del año 89 antes de Cristo, la Lingüística indica que los 96 jinetes nombrados son de ascendencia vasca, identificando incluso las ciudades de origen. Un análisis genético los incluiría  en ese fenotipo. Sin embargo, el trazador etnológico los excluiría del término Eúskaros por su carácter de mercenarios, puesto que la Guerra, como medio de vida, estaba prohibida entre los aborígenes pirenaicos. Los Bizkaínos, por ejemplo, no podían pelear fuera de su territorio, demarcado al sur por el Árbol Malato situado en Luyaondo. El Árbol fue sustituido por una cruz que todavía existe. Si un ejército entraba en el rei-no de Navarra todos los hombres entre 16 y 60 años debían pelear pero ni tan siquiera el rey podía obligarles a luchar fuera de Nabarra. Lo mismo sucedía en los valles de Salazar, Aezkoa, Erro y Baztán y los roncaleses no solo no podían ser obligados a luchar fuera de su valle, sino que dentro de Roncal, únicamente si el rey estaba presente. Pero hay más: los vecinos de Donostia-San Sebastián y Gasteiz-Vitoria, entre otras poblaciones,  tampoco podían ser obligados a luchar fuera de sus ciudades. La denominada Ley Paccionada de 1841 prohibía el reclutamiento de jóvenes navarros para el ejército español.

Identificar a los genuinos vascos donde quiera que hayan vivido y en cualquier época es posible gracias al trazador etnológico, denominado Gizabidea.

Resumiendo lo dicho, la Etnología concuerda con la Lingüística, la Arqueología y la Genética en que los Vascos no vinieron de ninguna parte porque son una evolución del Hombre de Cro Magnon que tuvo lugar en la cordillera Pirenaica, llamada Auñamendi en lengua aborigen.

Resuelto el primer enigma, el del Origen, falta resolver el segundo: ¿por qué no han sido exterminados como los galos, etruscos, ligures, egeos, etc.? ¿Cómo lograron mantener sus características culturales esenciales? Durante muchos siglos se consideró como factor decisivo el aislamiento en sus montañas. Habiendo demostrado la Arqueología que mantuvieron contacto con otros europeos desde el quinto milenio antes de Cristo y aportando la Historia documental tantos datos acerca de sus relaciones con griegos, fenicios, cartagineses, romanos, visigodos, francos y árabes, el aislamiento no tiene sentido explicativo de la supervivencia de los Vascos.

¿Cómo evitaron ser destruidos por civilizaciones tan violentas como las mencionadas?

Mis investigaciones prosiguen la ruta marcada por don José Miguel de Barandiarán, quien en 1982, con motivo de la Exposición Etnográfica que sirvió de presentación pública en Pamplona a la Fundación Mariscal don Pedro de Navarra para el Progreso del Saber Popular, escribió: “Erakusketa huntara heldu diran ikusliarrak ikasten ahal dute, gure ustez, nolakoa dan edo izan dan gure Herri hau. Honengandik etorri bai zaigu gure ezikera berezia: bizikera bitxiak edo alde berezidunak, herri-jakintza ontsua, izkuntza oroitzapenez betea eta Gizabide bat gizaldietan euskaldunen elkarte eta jardueraren esoin eta zuraje izan dana”. (A esta exposición, los visitantes que acudan,  podrán aprender, a nuestro entender, cómo es o ha sido nuestro pueblo. De él nos ha llegado nuestra original cultura; unos modos de vida peculiares; una magnífica sabiduría popular; un idioma lleno de reminiscencias y un Humanismo que ha sido durante generaciones el más firme baluarte de la convivencia y comportamiento de los eúskaros.)

Recordemos que Gizabidea literalmente significa “camino del Ser Humano”; que no se fosiliza ni se transmite genéticamente; que no está escrito ni compilado en códigos, decretos, leyes ni libros.

El Gizabidea está inscrito en la Conciencia Personal de los eúskaros. No se difunde por redes sociales, televisión, periódicos, cine ni radio; tampoco es materia de enseñanza en escuelas, institutos, congresos ni universidades: ¿cómo consigue transmitirse? En primer lugar, por el ejemplo individual y colectivo de las Buenas Personas, que son Honradas, Solidarias y Trabajadoras. En segundo lugar mediante canciones, leyendas e historias; en tercer lugar por medio de refranes.

Los Vascos no han sido exterminados porque han sabido mantener su Gizabidea. Tal vez podamos dedicarle algún programa en el Futuro.

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